miércoles, 10 de julio de 2013

La anti-política, un arma de destrucción masiva (publicado en revista junio 2013)


Por Mariano Barrera

El momento histórico en el que nos ubicamos nos hace difícil comprender muchos temas sobre política- nos marean con las opiniones de los economistas, de los periodistas-los medios de comunicación, incluso de los propios políticos. Ordenar esa información para volvernos partícipes del contexto en el que vivimos, nos da la chance de poder opinar y debatir. Nos da la chance de revivir las ideologías.
En la última dictadura “el fin de la subversión” era primordial para el gobierno de facto, lo que en realidad se buscaba era el fin de las ideologías. El termino no es nuevo, ni mucho menos el tema, pero la recopilación histórica es necesaria para entender la actualidad de la política nacional. Las dictaduras en nuestro país llegaron para callar las voces de los movimientos populares, la rebelión contra las represiones y la proscripción. Sin embargo, aún en tiempos de silencio obligado, hubo quienes pusieron a punta de fusil sus cuerpos por sus valores y el respeto por su lucha. El mundial no pudo callar todas las mentes.
Los ochenta encontraron un país con una economía devastada, sobrepasada de problemas que incurrían constantemente en la vida cotidiana de los ciudadanos. La sociedad había vuelto a las calles para quedarse. Mientras los problemas se multiplicaban, el desempleo e hiperinflación eran los que golpeaban más fuerte a los sectores bajos, los gremios de trabajadoras serían los que más disputaran sus derechos cara a cara contra la situación económica.
Los noventa son los años más importantes, no sólo por las acciones políticas, sino también por la  injerencia que tendrían distintos grupos sociales ante la década que llevo al país a la peor crisis de su historia.
 Fueron años  abrillantados basados en ideas económicas imposibles de sostener, tanto la convertibilidad (1 peso = 1 dólar) como el desmantelamiento del Estado dejaron un saldo años después de pobreza extrema y una economía destruida. En la misma década, sectores medios de la población aumentaban su patrimonio y sus bienes, mientras otros peleaban por sobrevivir.
Fueron los años en los que surgieron los primeros movimientos de desocupados y piqueteros, en los que el norte del país estaba  en movimiento, en constante lucha, enfrentándose a las represiones de las policías provinciales. En esa época se dio el primer “Cutralcaso” donde en los pueblos  de Cutral Co y Plaza Huincul en Neuquén,  con menos de 60 mil habitantes y un 30% de desempleo,  se manifestaron hasta vencer, obstruyendo las refinerías de YPF luego de su venta a manos extranjeras y reclamando por los puestos de trabajo perdidos.
Fue un ejemplo de lucha, que luego se vería en cada región del país, hasta estallar a fines de los noventa y principios de siglo en Buenos Aires.
La asunción de la coalición liderada por De La Rúa, aumentaría la difícil situación económica y social argentina. Sin herramientas y continuando con el libreto neoliberal que había venido a instalar la dictadura del 76 y que había llevado a cabo el menemismo en los 90, la sociedad estallaba.
Muchos se quedaron en sus casas por el temor a los saqueos. Otros llenaron las calles, enfrentándose a la policía en aquel diciembre sangriento del 2001. “El argentinazo” irrumpió todos los canales de televisión que nos mostraba la sangrienta represión, las corridas y los pibes reclamando y tomando las calles.
El helicóptero saliendo de la casa rosada es la mayor representación de lo que podía realizar la participación política activa. El pueblo se cansó.        
Los años que podemos considerar actuales, los diez años de gobiernos kirchnerista, trajeron una participación política activa de muchísimos jóvenes, adhiriéndose a partidos políticos, participando en organizaciones sociales, desde donde sea,  que siguen el camino ya allanado por las generaciones que sufrieron los años más oscuros de nuestro país.
¿Por qué tratar de entender esto? Porque algunos hoy, candidateándose a puestos políticos desde la anti-política, plantean resolver los problemas de la sociedad. La historia nos marca otra cosa, cuando el pueblo se manifestó, se solidarizó, se mostró codo a codo, aunque no hayan sido los 40 millones de argentinos, dieron el puntapié inicial para que hoy tengamos presente que formar este espacio es importante, hacernos escuchar es importante.
La anti-política sigue siendo un arma de destrucción masiva, porque las luchas populares arden más que nunca. El enfrentamiento de ideas es inevitable pero no dejar que se extingan es una responsabilidad.






La Barca Cubana, junio 2013.

¿Sumo o Resto? (publicado en revista junio 2013)

Por Mauro Pérez
Leemos y escuchamos desde hace tiempo una serie de términos que nos invadieron y se quedaron (y nos seguirán acompañando), que nos dicen cosas,  les creemos que son buenas y que tienen buena intención, pero difícilmente le demos el interés necesario para suponer que nos hablan de un problema actual que si no se toman medidas va a ser cada vez peor.
Estamos viviendo en una época donde ES una realidad compleja y una preocupación cuidar la salud del mundo, del único planeta donde vivimos, y por eso vemos en todos lados palabras que hacen mención a la cuestión y nos inundan tales como “Amigable con el Ambiente”, “Eco”, “Cuida el Medio Ambiente”, que son más bien términos comerciales, pero al menos intentan hacernos caer en que por algún lado hay que empezar.
Les quiero dar la BIENVENIDA al tema de la Concientización sobre el Medio Ambiente. Y antes de desarrollar alguna idea, les voy a hacer algunas preguntas que la idea es que ustedes se contesten:
¿Qué entiende por cuidado del Medio Ambiente?, ¿Cuánto cree que hace por cuidarlo?, si usted lo hace ¿lo difunde?,  ¿conoce gente comprometida con la cuestión?, ¿para qué sirve cuidarlo?, ¿cree que es un tema sin importancia?
La toma de CONCIENCIA AMBIENTAL radica en el hecho de que asumiendo que existió un pasado sin interés en la materia, hay que respetar y conocer el entorno donde nos encontramos para cuidarlo y aprovecharlo, así como también disfrutarlo nosotros y las futuras generaciones.
Sucede que estamos siendo “concientizados” todo el tiempo con campañas (ej “La hora del planeta”) donde  se dan a conocer  las pautas que tenés que cumplir, si vos hacés esto respetas el medio ambiente y sos, automáticamente, buena persona, pero  si no las  cumplís  tenés que hacerlo porque sí, y no queda en claro qué se está haciendo. De un día para el otro, sin ninguna explicación, y apuntando a un lado sólo frente de los tantos que tiene la cuestión, que es a la gente común.
 Claro está que la imposición no lleva a ningún lado, y menos si se trata de un tema tan importante que requiere un cambio cultural, social, económico y educativo MUY IMPORTANTE. Pero frente a todos los problemas que hay que  tener en cuenta y que por ser macros escapan a nuestras posibilidades, NOSOTROS, los ciudadanos comunes tenemos que asumir una responsabilidad y no tenemos que quedarnos sin hacer nada creyendo que las acciones tienen que venir del lado del Estado o de alguna ONG (que deben cumplir con su rol) todo y no comprometernos, porque justo en este tema-problemática, sucede una cosas muy particular que es la siguiente:
SI NO SUMAS RESTAS, no hay grises es esta cuestión, si no estás dentro del cambio de perspectiva, dentro del cambio de responsabilidades que hay que asumir y actitudes que respetan el medio ambiente, dentro de la difusión de la importancia de actuar para ir mejorando nuestra calidad de vida y la de nuestros futuros parientes, estás (cuanto menos) en la mantención del mismo nivel de contaminación y abuso al planeta  actual y eso de positivo no tiene nada.
La idea es ir logrando una evolución en la conducta del hombre para mantener un respeto por el ambiente que lo rodea, asumiendo, creyendo y difundiendo la idea de que un verdadero y real desarrollo existe (y no se basa en el nivel de producción y consumo) que se puede sostener en el tiempo, poniéndole un punto de partida y una hermosa fecha puede ser HOY Y AHORA, porque dejar pasar más tiempo es un grave error.
La REAL CONCIENCIA ocurrirá si se logra entender que estamos en una situación límite y que estamos en el único planeta donde podemos vivir, y que la acción consciente mejorará nuestra calidad  por eso tenemos que cuidarlo, respetarlo y enseñarles a nuestro pares e hijos. Una vez que entendamos eso, la manera de actuar, no va a ser por imposición (como lo arrojan las campañas actuales) o una obligación, sino va a ser voluntaria y desinteresada, donde no nos cuesten los que ahora llamamos Tips, y lo hagamos naturalmente.

  Acá te dejo 10 acciones que podemos empezar a tener en cuenta:



La Barca Cubana, junio 2013.


Sábato, el iluminado subterráneo (publicado en revista junio 2013)


Por Gonzalo Cichero

“La diferencia entre un novelista y un loco, es que el novelista puede ir hasta la locura y volver”
  Un loco solo se quedaría atrapado en la ficción, mientras que el novelista encerraría la locura contándola anecdóticamente, y de allí la posibilidad de enajenarse (para bien  o para mal) de la patología.
  Ernesto Sábato es quién, al crear en 1948 su primera obra literaria “El túnel”, desiderativamente analiza la posibilidad de hacer nacer en su boca la oración de arriba. ¿Las explicaciones? Hay y habrá muchas más de las que los límites de la vida nos dejen oír.
  El autor hace en su obra un uso abusivo de experimentales personajes, modos de redacción y un número reducido de símbolos que dejan una novela para toda la posteridad.
  Cuatro personajes absorbidos en una ficción realista, ni más ni menos. Esto es todo lo necesario para la concepción de su novela: pocos espacios físicos, el uso de tres casas como un ejemplo de economía del detalle humano en base a todo lo ajeno al ser, también pocos y exactos. Un protagonista y una amante propicia. Ninguna dificultad para imaginar una simple cotidianeidad del universo porteño.
Puedo presentar a Juan Pablo Castel, el protagonista de la novela, como un irritable y solitario personaje en búsqueda del absoluto, un total disociado del vínculo vecino o remoto, algo totalmente desconcertante con su papel incial como un artista; o a María Iribarne, la mujer que moviliza a Juan Pablo a hacer un giro inesperado en su existencia, y cambiando su foco de atención completamente hacia ella.
  A medida que sucede la narración, (a propósito: una historia relatada desde los ojos de Juan Pablo) se desatan los enigmas que conducen al lector a una frenética necesidad de apegarse al libro en toda situación o momento: mientras entablan la llegada, o huida de sus respectivos trabajos, el viaje a la escuela, universidades. Ernesto Sábato hace de este volumen una representación muy exacta de la rutina del hombre común. Él presenta a un ser humano tan apagado sentimentalmente, tan lleno de agobio y escepticismo que nos ilusiona con una simple característica contemporánea (que duró desde fin del siglo pasado hasta hoy) con el afán de ver qué sucede con el protagonista, que ahora erradamente pareciera ser una extensión de nosotros mismos.
  Sábato crea una red de ideas y conceptos clave en el protagonista masculino con tal de poder penetrar la atención del lector. Es incalculable la cantidad de adjetivos que este hombre podría utilizar para describir un pájaro, o a la plaza Francia, o un sueño cualquiera, un viaje retrospectivo. Todo sea por el fin. El poder compenetrarnos con minuciosas tonterías solo hace una constancia en pos de ver llegar el final. A nadie le importaría el cuadro que él haya pintado y con el cuál María Iribarne haya irrumpido brutalmente en la vida de Juan, sino hasta el momento en el cuál las cosas toman una posición de sistemas simbólicos y el mar en una pintura haga estallar la sorpresa en el lector por todo lo que sucede luego.
“Bastará decir que yo soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne” Así comienza la novela de Sábato, en dónde Juan Pablo Castel  hace consiente al lector de que ahora es cómplice del asesinato que nunca creerá ver.                                                              
Sábato trae el final al inicio, quitándole el desenlace justamente al finalizar la obra. Aún así sobrevive 65 años en el inconsciente colectivo porteño.


El túnel SI:
Podría ser que la obra primogénita de Sábato nos traiga el origen de su vida, una total creación autobiográfica abusando de la metáfora; para que el lector comprenda que es necesario hacer un uso intensivo del análisis, que no queden migajas de pan. Conocer a Sábato, poder desnudar su escueto perfil con solo un libro puede proponérsele a cada uno, hacer una especie de búsqueda cual difiere mucho de la trama original del libro: una ficción policial negra de cuarto semi cerrado. En fin, leerlo es mucho más que algo entretenido como excusa para un sábado a las seis de la tarde, siendo que llueve torrencialmente. O no.
El túnel NO:
Sábato no es para todos. No es necesario estar en una élite aristocrática o ser parte de un grupo semanal de lectura para comprender el libro, pero El escritor (Señor Escritor) pone a prueba el nivel de análisis de cada uno. Lleno de metáforas, si no se comprende primero su vida y no se tienen ciertas competencias previas, podrían pasar inadvertidos mínimos símbolos que Ernesto usa para hacer más mínimas sus desgracias dentro de la ficción.


Para los curiosos se aconseja “Genio y figura de Ernesto Sábato” de María Angélica Correa.

La Barca Cubana, junio 2013.

El peso de las balas (publicado en revista junio 2013)


Por Nicolás Maidana
   Si se recorre las líneas que grafican la Historia Argentina, serán infinidad los casos en los cuales, la tinta sobre el papel huela un tanto a pólvora y esta misma se destiña por el color a sangre. Para nadie es de extrañar, que aquellos individuos encargados de brindar seguridad y orden (porque así lo dicta su vocación) se disfracen de verdugos, casi tan hábiles para mentir como lo son para matar.
Una bala policial fue suficiente para desnudar las más terribles miserias que ocultan los relatos oficiales. Esos que son más épicos que reales, que encierran una mística heroica que desconoce los negociados, las coimas y los intereses creados que rellenan con carne a los héroes de hierro. Pareciera que una bala no solo puede asesinar a un hombre sino también un mito que no es débil por fallecer ante el plomo sino que es débil por sostenerse sobre sus propias mentiras.
La historia Argentina también logró que los proyectiles se propulsen hacia atrás de reversa y con la misma intensidad asesina. Son demasiados los momentos en distintas coyunturas históricas donde las balas lanzadas en defensa de algún nombre propio, se disfrazaronde verdugos una vez más, pero esta vez, de su amo. Lograron dar el empujón final al abismo a un gobierno que se moría por su propia debilidad y esperaba que el muro de plomo tapara su decadencia, como quien trata de tapar el sol con las manos.
Esto nos trae, indudablemente a que el dolor y el flagelo de una herida balística se midan en consecuencias políticas para estos afamados servidores públicos de escritorio. Y que los reclamos que impulsan a los hombres libres, a los trabajadores comunes, al pueblo en si mismo, sean siempre motivo de controversia por la estigmatización de las clases pudientes hacia la protesta social. Y lograr su cometido, el de dejar en el terreno de las fantasías el anhelo de una movilidad social que sirve de combustible para que la maquina asalariada trabaje más y por cada vez menos.
Esta editorial no carece de coraje, como para no manifestar con todas las letras que se necesiten, a las víctimas y los victimarios de los relatos antes descriptos:
*Las balas que mataron a Maximiliano Kosteki y Darío Santillán determinaron como sentencia inapelable el fin de la era Duhaldista
*Mientras tanto, las balas que mataron a Mariano Ferreyra, militante Trotskista contra la tercerización laboral; las que mataron a Juan José Velazquez, Ariel Farfán y Félix Reyes, militantes de la corriente clasista y combativa en Jujuy; o las que asesinaron a Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas en Bariloche, no determinaron una consecuencia política más haya de cuestionamientos personales a los responsables directos.
Esto nos lleva a pensar que realmente al discurso estatal de “no criminalizar la protesta social” le han comprado un excelente chaleco anti-balas. Que lo desentiende de las represiones que ocurren día a día en el interior del país, poniendo en manifiesto que la cúpula Kirchnerista aprendió bien las lecciones dejadas por su padrino político, el Dr. Eduardo Duhalde. Que una bala perdida en la esquina de Corrientes y Callao, puede despojarte del sillón de Rivadavia, mientras que a lo ancho y largo del país, la calle tiene dueño y como tal, se defiende con todo el peso del aparato policial.




La Barca Cubana, junio 2013.

La Iglesia y el Estado, una relación residual (publicado en revista junio 2013)

Por Mariano Aleksink

   La primicia que se dio el 13 de marzo de 2013 delimitó una nueva frontera en la Iglesia Católica, permitiendo que luego de siglos de monopolio electivo, por primera vez, la cabeza eclesiástica surgiera de las raíces mismas de la pobreza y la humildad en América Latina. La designación de Jorge Bergoglio como el sucesor de Benedicto XVI  se encuadra dentro de un movimiento radical por parte del Vaticano en pos de darle una nueva imagen a la Iglesia, más cercana a los pobres y los desposeídos pero sin olvidar aquellos dogmas y principios sociales que han caracterizado al catolicismo, principalmente en los siglos XX y XXI.
No es novedoso que el papa francisco haya causado un gran impacto en la clase media y media baja, modificando radicalmente la participación y divulgación de fieles a lo largo de toda la Argentina. Sin embargo, lo curioso en este punto es que éstas mismas masas populares que hoy en día reivindican su fe en el catolicismo, son las cuales adhieren día a día su fe al proyecto político kirchnerista.
   Es aquí donde, analizando ambas posturas, encontramos un antagonismo, principalmente al poner en tela de juicio los logros civiles alcanzados durante la última década. ¿De qué se trata principalmente esto? La legalización del matrimonio homosexual y la puesta cotidiana de cualquier aspecto que se le asemeje generaron dentro de la sociedad argentina un fuerte debate mediático y social que permitió que hasta el día de hoy, quizá con menos fuerza, se mantenga en la agenda cotidiana.
   A partir de este punto es que analizaremos al Papa como un actor político y no como uno religioso.
Durante los últimos años, uno de los grandes objetivos de la Iglesia ha sido mejorar su imagen en el mundo y así, poder retener adeptos, situación que se ha visto cuesta arriba con el auge de las Iglesias de tendencia evangelista. Considerando esto, si se considera a la Argentina como un actor de importancia en América Latina, y se tiene en cuenta que el 88% de los habitantes han sido bautizados en el seno de la Iglesia Católica, la duda recae en lo siguiente: si el papa Francisco logra una reorganización de la Iglesia argentina, forzando así una unión y un grupo de presión político de importancia,  ¿es posible que se pueda dar un retroceso en la estructura de logros en materia de derechos civiles anteriormente mencionados?
   Al corto plazo, solo parece que esta hipótesis queda alejada de cualquier realidad. Sin embargo este debate debe quedar presente para no olvidar que por más lejana que parezca una realidad, siempre hay una posibilidad latente de que lo imposible se vuelva posible. No obstante, no hay que olvidar que hay un hecho no que no ha sido analizado todavía y que podría definir con creces el resultado de esta incógnita.
   La relación Estado-Iglesia es un tema que se debería prestar con atención. Es sabido que durante la última década desde la cúpula oficialista se han promulgado políticas que van en contra de aquellos principios que ha defendido el catolicismo a largo del tiempo, como el ya mencionado ley de matrimonio homosexual. Sin embargo, desde marzo de este año, la relación lejana que se ha dado ha cambiado rotundamente. ¿El motivo de este cambio? No cabe duda que es un movimiento político por parte del oficialismo en pos de querer mantener cercana a todo la sociedad católica en un año electoral, por lo que podemos definir a esto como una estrategia meramente periférica, sin ningún tipo de profundidad ideológica. Aun así, queda en manos de ambos líderes políticos el hecho de saber manejar con astucia cualquier declaración y aparición pública que tenga que ver o involucre directamente a ambos líderes.



La Barca Cubana, junio 2013.

lunes, 10 de junio de 2013

Número 1, Junio 2013


Ya salió el primer número de La Barca Cubana. No te quedes afuera, pedilo!!

En el mes de Junio vas a encontrar el siguiente contenido:

  • Páginas 02 y 03: "El estado y la Iglesia, una relación residual", por Mariano Aleksink
  • Páginas 04 y 05: "Docentes en Lucha", por Juan Ignacio Lanari
  • Páginas 06 y 07: "La anti-política, un arma de destrucción masiva", por Mariano Barrera
  • Páginas 08  y 09 "Entrevista a Genoveva Ares", por Juan Ignacio Lanari y Mariano Aleksink
  • Páginas 10 y 11: "¿Sumo o resto?", por Mauro Pérez
  • Páginas 12 y 13: "El peso de las balas", por Nicolás Maidana
  • Páginas  14 y 15: " Sábato, el iluminado subterráneo", por Gonzalo Cichero


  • Nos podés encontrar en nuestra página de facebook haciendo click ¡acá!
Edición Junio 2013    www.facebook.com/labarcacubana